Liam creía que solo iba a hacer un trabajo escolar. No imaginaba que aquella invitación sería el comienzo de una pesadilla. Owen lleva tiempo observándolo y está convencido de que Liam merece algo mejor. Ahora lo tiene en su casa y piensa demostrarle que juntos pueden ser felices… aunque Liam no quiera. Porque para Owen, dejarlo ir nunca fue una opción.